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El Departamento de Energía de los Estados Unidos anunció un programa de inversión de 1.500 millones de dólares bajo la Oficina de Despliegue de Redes, otorgando subsidios para financiar la construcción y expansión de instalaciones nacionales de fabricación de transformadores de gran potencia, celdas de alta tensión y acero eléctrico de grano orientado. Los plazos de entrega para grandes transformadores han superado las 120 a 140 semanas debido a graves cuellos de botella logísticos globales, retrasando la conexión a la red de proyectos renovables, plantas de semiconductores y centros de cómputo de inteligencia artificial.
Los fondos federales se adjudicaron a proyectos en seis estados: Pensilvania, Ohio, Virginia, Tennessee, Texas y Georgia, apalancando aproximadamente 2.800 millones de dólares en capital privado complementario. Entre los beneficiarios, un centro de manufactura planificado en el oeste de Pensilvania producirá autotransformadores de 345 kilovoltios y 500 kilovoltios, mientras que una planta ampliada en Ohio aumentará la producción nacional de láminas de acero eléctrico tratadas con láser en 45.000 toneladas anuales. La agencia enfatizó que la capacidad productiva nacional es vital para la seguridad y confiabilidad del suministro.
Los funcionarios de la cartera energética señalaron que el consumo eléctrico en Norteamérica experimenta su mayor aceleración en tres décadas, impulsado por la repatriación industrial, la infraestructura para vehículos eléctricos y centros de datos de hiperescala que requieren fuentes continuas a escala de gigavatios. Los operadores regionales de transmisión habían advertido que la escasez de transformadores representaba la limitación física más crítica para la red. La iniciativa establece mecanismos de compra garantizada y protocolos de estandarización técnica entre las empresas eléctricas participantes.
La asignación también crea un consorcio nacional de capacitación laboral con institutos técnicos y gremios laborales en el valle de Ohio y los Apalaches para formar bobinadores especializados, técnicos de ensayos de alta tensión y trabajadores metalúrgicos de precisión. Los líderes del Departamento de Energía declararon que la iniciativa responde a vulnerabilidades estructurales en la cadena de suministros que exponían la infraestructura crítica a la dependencia de componentes extranjeros. Se proyecta que las primeras líneas de ensamblaje comiencen operaciones comerciales para el cuarto trimestre de 2027.