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El 23 de septiembre, Subsea7 anunció que el Centro Turco de Tecnología Petrolera Offshore (TP-OTC) le había adjudicado trabajos adicionales dentro del contrato de la Fase 3 de Sakarya, en el mar Negro. La empresa califica la ampliación como «significativa»; en su propia clasificación contractual, esa categoría corresponde a un valor de entre 50 y 150 millones de dólares. Ese rango no es el precio confirmado del contrato, que Subsea7 no divulgó.

El alcance añadido incluye el remolque de la unidad flotante de producción asociada al desarrollo, así como la instalación y conexión de sus líneas de amarre. Estas tareas consisten en trasladar la unidad hasta su posición en alta mar y establecer su sistema de anclaje. Subsea7 vinculó los trabajos con la puesta en servicio de la unidad en 2028. El anuncio no especificó la fecha de las operaciones marítimas, el número de buques, la ruta de remolque ni la capacidad de la unidad, por lo que esos datos no pueden deducirse de la adjudicación.

La gestión del proyecto y la ingeniería se dirigirán desde la oficina de Subsea7 en Estambul, y la empresa indicó que los trabajos comenzarían de inmediato. Esto supone el inicio de las actividades de ingeniería y preparación tras el anuncio del contrato; no significa que la instalación en alta mar o la puesta en servicio hayan concluido. Los trabajos adicionales amplían un contrato vigente de la Fase 3 y ensanchan su alcance dentro del marco actual del proyecto.

Subsea7 describe Sakarya como un desarrollo emblemático de gas en el mar Negro, frente a Turquía. La unidad flotante de producción y las tareas de amarre forman el componente de operaciones marítimas del plan de desarrollo. La ampliación, por sí sola, no anuncia un nuevo pozo, una cifra de capacidad productiva ni un objetivo de volumen de gas. Los hitos concretos que seguir son el progreso de ingeniería, la planificación del remolque y el amarre, y el calendario anunciado de puesta en servicio para 2028.