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La primera fábrica británica de cables submarinos de transmisión de corriente continua de alta tensión abrió el 19 de octubre en el puerto de Nigg, Escocia, según un comunicado de Scotland Office publicado el 22 de octubre. La instalación representa una inversión de £350 millones de Sumitomo Electric. Está situada dentro del perímetro del Puerto Franco Verde de Inverness y Cromarty Firth, en una zona donde la eólica marina y los enlaces eléctricos forman parte de planes de red a largo plazo. La apertura es un hito del proyecto, pero por sí sola no demuestra que la fábrica opere a plena capacidad, que se haya instalado un cable concreto o que ya hayan desaparecido los cuellos de botella de transmisión.
El Gobierno afirmó que la fábrica creará 200 empleos y protegerá cientos más. En su propio comunicado, Sumitomo prevé más de 200 empleos cualificados directos locales cuando el centro opere plenamente y un impacto total superior a 400 empleos en la cadena de suministro más amplia del Reino Unido. La empresa también describió un modelo de formación de formadores y capacitación de operadores en Japón. Son cifras de empleo y cadena de suministro previstas, no un recuento de personas ya contratadas. Las reportan la empresa y el Gobierno, no una evaluación independiente del empleo neto nuevo. El valor económico local dependerá del ritmo de contratación, de la participación de proveedores británicos y de que las cargas de construcción, producción e instalación se materialicen según lo previsto.
Según Sumitomo, la planta ocupa 15 hectáreas y cuenta con unos 58.000 metros cuadrados de espacio de fabricación. La empresa dice que producirá cables submarinos HVDC aislados con XLPE de 525 kilovoltios y cables submarinos de interconexión de parques eólicos. El XLPE, o polietileno reticulado, es el material aislante utilizado en el diseño del cable; el comunicado gubernamental destaca de manera más general la función de la fábrica en la seguridad energética. La corriente continua de alta tensión puede transmitir grandes cantidades de electricidad a largas distancias con menores pérdidas que algunos enlaces tradicionales de corriente alterna. Los cables submarinos pueden conectar generación marina y partes separadas de una red. La tecnología por sí sola no determina cuánta potencia transportará la producción: depende de proyectos concretos, longitud, capacidad, convertidores y obras de conexión.
Scotland Office dice que los cables HVDC pueden conectar la generación eólica escocesa con zonas de alta demanda en otras partes del Reino Unido y ayudar a aliviar restricciones que pueden obligar a reducir la generación de parques eólicos. Es una función potencial del sistema, no un resultado medido de la nueva planta. Sumitomo afirma que el centro apoyará la red de transmisión y la seguridad energética británica; el Gobierno señala que es la primera fábrica nacional de este tipo y sitúa al Reino Unido entre los países del G7 capaces de fabricar cables submarinos HVDC. La fuente no cuantifica la capacidad de producción ni ofrece un calendario de operación. Tampoco afirma que la fábrica por sí sola vaya a eliminar los recortes eólicos, bajar las facturas o garantizar el objetivo de cero neto.
La fábrica está dentro del Puerto Franco Verde de Inverness y Cromarty Firth, que, según el Gobierno, recibió £25 millones de financiación inicial británica. El ministro principal escocés afirmó que el Gobierno escocés invirtió £24,5 millones en la construcción, mientras que la empresa cifra la inversión total en £350 millones. Son contribuciones de partes públicas y privadas distintas, no una única subvención pública. La apertura refleja una decisión industrial vinculada a futuros proyectos eólicos marinos y de red, pero una planta de fabricación es solo una parte de construir enlaces de transmisión. Aprobaciones, pedidos, puntos de llegada a tierra, estaciones convertidoras, refuerzo terrestre, instalación marina y capacidad de proveedores influyen en cuándo un cable puede transmitir electricidad. El anuncio señala una nueva base de producción nacional y empleos previstos; los contratos y datos de operación posteriores mostrarán su contribución efectiva.